Mieruko-chan

 


Miko Yotsuya, una adolescente estudiante de secundaria puede ver espeluznantes y terroríficas criaturas. Su forma de relacionarse con ellos es ignorarlos por completo. Algunos se le acercan al rostro y hasta se atraviesan en su campo visual para saber si los puede ver, le hablan, le preguntan "¿Me puedes ver?" y ella tiene que mantener la compostura sin importar la situación. Todo esto ha hecho que Miko reprima sus expresiones lo más posible, a tal punto, que parece no tener sentimientos. Su mejor amiga, Hana, no puede verlos y le tiene terror a las historias sobre fantasmas, por lo que Miko no le puede contar nada pero la personalidad de Hana es dulce y alegre, lo que ayuda a Miko a sobrellevar su condición.

Supuse que los "poderes" de Miko no se limitaban a ver a estos seres y estuve en los correcto. En un episodio ella y su amiga encontraron un gatito y se dispusieron a hallarle dueño. La habilidad de Miko le permite ver las energías buenas y malas de las personas. Es entonces cuando se niega a entregar el gatito a un apuesto chico de ojos rubíes que estaba rodeado de un aura negra, como si sudara el infierno, y en su lugar le concede la adopción a un hombre muy callado y de apariencia un poco intimidante, pues a éste al contrario del otro candidato, lo acompañaban las almas de dos mininos que se veían muy felices. 

Conforme va sucediendo la historia, comprendo más y más la situación de Miko y cómo está tan limitada. Uno de los momentos más claves y para la comprensión de nosotros que sólo estamos viendo lo que ella debe sobrellevar, es cuando nos revela que su padre está muerto... y es alguien que hemos visto en su casa. También tuvo un encuentro con Yulia, una compañera de la secundaria que posee poderes similares y luego de observarla durante un tiempo, notó que ella era igual. No se confundan, Yulia tiene una visión mucho más débil que la de nuestra protagonista pues cuando la quiere enfrentar, Miko no sólo continúa con su postura de que no sabe de qué está hablando y a su vez intenta safarse de una situación donde una critura horrible e inmensa está presente. La rubia con mechas rosas tiene un sueño bastante peculiar: convertirse en una gran exorcista, y es por eso que su actitud es tan insistente, pero nuestra pelinegra de mechas púrpuras simplemente no puede dar su brazo a torcer. 

Otro momento sorprendente, es cuando su mejor amiga es acechada por un monstruo con apariencia de bruja. Miko incluso la lleva a un santuario esperando que el lugar sea suficiente para alejar semejante criatura, hasta realiza un rezo con toda la esperanza de que funcione pero esta cosa sigue ahí. Para su sopresa y placer de nosotros, unos seres dorados con apariencia de zorros y divinidades entran en escena y se desata una batalla espiritual al mismo tiempo que Miko intenta mantener la calma y alegría con Hana que está emocionada con el lugar y quiere tomar fotos. Es definitivamente la mezcla perfecta entre horror y comedia. 




Esta primera temporada culmina cambiando mi percepción sobre algunos personajes y dándome a entender que debo dejar de dar por sentado que alguien es bueno o malo (cosa que sigo haciendo luego de miles de años de existir en este plano). A veces la gente sólo tiene algo que superar y las deidades no son muy diferentes de nosotros.




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